lunes, 20 de abril de 2009

Me urge


Las cosas no saben nada bien de éste lado,
quiero ir a verte y endulzarme en tus labios.
Le urge a mi piel tu piel canela,
extraño la luz de tu mirada y el amor
con el que en mis brazos te regalas,

me urges y no acabo de pagarle
a la vida lo prestado,
ni termino de cambiar
a negro el saldo del pasado.

Me faltas en mis días, en mis noches,
en el tiempo detenido y en ese que no ha llegado.
Me entristece faltarle a tu esperanza
con mi ausencia, y me duele la distancia,

no me animes con tus –qué le hacemos,
nos veremos cuando puedas-,
me sabe a conformismo
y a suspiro deletreado,

¿Qué le hacemos...?, ¡Quiero verte!,

saborear la miel que tú provocas,
oler el aroma manzanilla
que tu aliento invoca,
acariciar tu alma
y tu piel de oro mi tesoro,

me urge hacer entre tus brazos
las caricias que se han quedado
escondidas entre las prisas,
escuchar tu risa, y con calma;
perderme en el centímetro
cuadrado de los tres lunares
que cuelgan ansiosos en tu pecho,

¿lo ves amor?,

las cosas no saben nada bien de esta lado,
pero al amarte y recordarte como lo hago,
la esperanza de volver a verte reverdece,
aunque aquí en mi mundo,
se riegue con amor y sal de llanto.

Due® 18abril09 j

martes, 14 de abril de 2009

A tu modo


Me sabe extraña tu forma de extrañarme,
cada vez que el camino guiñe un ojo
sientes que éste te reclama cada paso
de tus bailecitos locos y partes sin medir
ni tiempo, sentimientos, ni distancia.

El camino te habla y te tomas
de la mano de la fantasía,
vuelas como beso enamorado
al encuentro de la soledad del aire,
y entonces, en esa lejanía en la compañía
de nadie, dices que me extrañas.

Un giño basta para que suspires y te alejes
sin decir a dónde vas, ni cuando es tu retorno.

Cuando llegas, cuando al fin regresas,
te llenas los pulmones de nostalgia retardada,
te sacas los zapatos, reposas, te das tiempo,
y sin darte cuenta que lo de menos es lo que importa,
te dices en silencio que me extrañas.

Me sabe extraña tu forma de extrañarme,
a veces agria cuando le das poca calidad
al tiempo de tu ausencia y no me cuentas nada.
Sin embargo, cuando estas allá en la distancia
y me llegan en sueños los recuerdos de tu alma
y la brisa de tu aroma, más te amo amor,
porque sé que a tu modo, siempre me recuerdas.

Due® 14abril09"j"

domingo, 8 de marzo de 2009

No sabía de ti…


No sabía que sabías cómo apagar
la luz con el silencio para que las palabras
y las letras sintieran frio, miedo,
desolación, angustia,
-vaya-, hasta ese rencorcito que duele
un poquito al sentirse olvidado.

No sabía que te bastaba un día de sexo
para olvidarte que lo que escuchabas
de mi voz era amor nacido del suspiro
que en las noches de angustia
acariciaba lo que yo creí que era tu alma.
Y lo que leías en mis letras eran versos duros,
de esos que no se rajan al primer olvido,
eran poemas cimentados con amor antiguo,
de esos que perduran agazapados en el tiempo ,
hasta que al primer descuido de lamente
brotan como fuentes regando todo el inconsciente.

sentiría por mi tu partida, amor,
pero no lo haré, ya que si he de hacer recuento
de sentires, mas le va a doler a tu tristeza
cuando cure a la mía de tu recuerdo,

a decir verdad, hoy me duele tu partida,
pero más me duele saber que cuando
tus besos te despierten y recuerdes
a los míos que te amaron, yo mi amor,
-y mi amor-, ya estaremos lejos.



Due®6mar09

sábado, 28 de febrero de 2009

¿razonas?


Y… razonas,
¡vaya problema!,
amarme como te amo
no tiene razón,
fingimos tenerla,
cerramos los ojos,

¿un beso?

¿otro más?

¿Tus labios razonan?

¡Vaya problema!

¡Tu razón está enferma!,

-me mira y la miro-,

y enmarañadas
entre líos y besos,
entre cariños
y garapiño de nueces,
entre los mimos
y los ”ah veces”
y entre costales de besos,

¡Razono!...

Estoy loco y… tú

¿razona?

¡Creo que no!

Eres de mi vida mi vida,
eres locura,
-¿mi cura?-

tal vez…

¿Viceversa?

Due® 7 dic 08

sábado, 14 de febrero de 2009

-¿pero a qué juegas?-


Se me está pudriendo el tiempo
entre éste aquí y el de tu huida.

Entre minuto y minuto masco los segundos,
los regurgito y se me hacen horas tiesas,
frías, secas de caricias,
fijas como fotografías en sepia llenas de cochambre.

¿A dónde fuiste y por qué estás tardando?

El reloj suena en negras como interrogantes,
como símbolos reptantes,
-uno, dos, tres-, ya no entiendo nada,
el metabolismo cambia
y las lagrimas que antes rebotaban
en silencio en mis mejillas ahora truenan,
se escuchan hasta la cocina,
ladra el perro y el vecino pide a gritos el silencio.

-que se calle o lo ahogo entre escupitajos-

Me dejaste por faltarle el respeto a los detalles,
-¡eso lo comprendo!-

¿Pero y los recuerdos…?

Hablo de los tuyos que me pertenecen,
¡Bueno!, si los quieres hoy te los regalo,

-o mañana que regreses-

¿pero dime? y ¿los míos?,
¿mis recuerdos no te mueven?,
¿no te hacen cosquillitas los vellitos
de tus piernas cuando se te erizan cuando te recuerdas
aquel beso que te di cuando contaba tus lunares?.

Se me está pudriendo el tiempo
entre esta humedad de recordarte
y los recuerdos de tu espalda,
-¿pero a qué le juegas?-
¿A quedarte seca y fija?,
o al atreverte a regresar por mis caricias…

Due® 7 enero 09

sábado, 7 de febrero de 2009

En esa media hora...


En ocasiones, casi siempre en la mañana,
me da por pensar en cosas que no tienen importancia,
pienso en el descafeinado sin tostada,
en la mermelada acida a la que se le ha formado una nata blanca,
en el color de la camisa mal planchada,
en tus manos despertando entrelazadas en mi pecho,
y me atoro casi siempre media hora en esa breve liviandad
de pensar en esas cosas que no importan,
pienso en la escasa armonía de los cantos de las aves,
en los diez minutos que ya llevo de retraso,
en la almohada de tu lado de la cama,
en el frío de mi pecho que amanece ronco de llamarte.

Casi siempre es por la mañana cuando pienso en tu ausencia,
en las cosas que no cambian,
en las cosas que han perdido importancia,
pienso por ejemplo en tu necia forma de engañar con la mirada,
en los besos que recuerdo que sabían a realidades destiladas,
en caricias hechiceras que a la media noche desaparecían,
en tus frases mentirosas disfrazadas de verdades,
ya no duele recordarte,
tu recuerdo es ahora sólo un simulacro,
es la pésima costumbre de pensarte media hora en las mañanas,
es el tiempo que dedico a pensar de vez en cuando en la nada,
en las cosas que murieron de esperanza,
en el paso firme con el que te fuiste,
en el dolor que ahogaba mi mirada,
en pensar en lo que fuiste,

y me gusta esa media hora en las mañanas,
esa media hora en la que pienso en tus recuerdos,
y en la cosas que no tienen importancia…



Due® 15 abril 08

viernes, 30 de enero de 2009

Me lo dijiste...


En cada cigarro que prendes
aprendes y prendes.

En cada trago al refresco,
y tus labios tan frescos,
tus manos nerviosas corriendo por mis mejillas,
y tus dedos entre las cejas,
en la intimidad entre la piel y la ropa,
y en ese quererme comer con tus besos,

-y el respeto a mis manos y mis caricias

con tu incomodidad de no haberte bañado-,

-y el rechinar de tu pelo-,

y la gente en la plaza y los nervios…
y el recato de moral y el encanto,

tu cuerpo fuerte de hombre,
y las cicatrices que me mostraste y cocí con un beso,
con tu forma de mirarme mientras comes,
y me miras, me miras, me miras y me comes...

con tus brazos que abrasan
y abrazan,
con tu mirar que desnuda,
y otro cigarro
y otro trago
y una nueva caricia

y mi sonrisa de media luna -así lo decías-,

y el hostal con balcón a la plaza curiosa
y la piel que se cae a los pies del jadeo del aliento,
y,
ese beber de tu boca -ay amor, esa tu boca-
y mirarnos frente al espejo de frente
con tus barbas blancas de viejo marino en la vida,

-y que pican, y que enredan...y acarician-,

y tu piel de niño nacido al amanece sin luna y con frio,
tu manera de contarme tu vida, tú vida,
y todos tus movimientos,
los que dolieron,
los que cerraron mis ojos,
los que abrieron lo eterno de sentirte ahí adentro,
y el calor de tus bellos adentros,
con lo que enseñas,
y lo que aprendo,
con todas tus virtudes de amante
en los sueños perfectos,
y tus defectos
y los “te amo” y los te amo sin duda.

Sin dudas tú lo dijiste, amor… yo lo sentí.



Due® 20 enero 09 de"j"

jueves, 22 de enero de 2009

Una y otra vez…

Quería escribirte un verso
que de libre fuera aire; el papel, mis ganas,
el olor ha azufre y tu recuerdo lo pedían.
La melancolía se mojaba con lluvia nueva
y aún así el papel buscaba fuego y pedía a gritos
de la tinta amor, y sexo complaciente de la pluma.
Y me senté en mi cerebro a recordarte
a palpar de nuevo en la memoria
-no hay mejor lugar para abrasarte-
los rincones de tu piel
que con caricias dejé al descubierto.
Y las ganas eran tantas
que la tinta se corría y la pluma
ávida de carne tuya no cejaba
en el intento de escribirte
un verso, y otro, y otro, y otro
como aquel que en el amarte
comencé a dibujar debajo de tu ombligo
y terminé perdido entre volutas de humo
que formaban en el alma puntos suspensivos.
Y en éste escribirte y recordarte
vi de nuevo la sonrisa en tu rostro húmedo de besos,
versos y de aquella tinta que cubrió todo tu cuerpo,
y escribí otro verso, y otro y otro
hasta que la pluma dijo ¡basta!
y la tinta humedecía de nuevo
tu rostro en mi recuerdo.
¿Y, en qué estaba? ¡Ah si!
en escribirte un verso libre como el aire,
sin embargo me senté en mi cerebro
que nunca queda libre del fuego de pensarte
y suspira una y otra y otra y otra vez hasta
formar el aire que aviva la intima humedad
en esta forma bella , de siempre recordarte.

Due® 22septiembre09

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¿A nada verdad?



Me sabes a remembranza,
a cuerdo. Y en ocasiones a nada.

Me sabes a pinche locura,
a mi cura,
a sal,
a la sal de tu espalda,
a pedacito de nada mareada en el mar,
a tantita perennidad,
a piel sobre arena.,
a la arena del mar,
a mar, a amar… y mucho a eternidad.

-¿a nada verdad?-

a nadita,
a charco mediando entre tu paso y mi andar,
a cosita de nada como caracola encantada,
a encantada palmera,
a coco,
a nada que valga la pena,
apenas -ay penas-que valen la vida,

-me sabes a mar, a sal, a cosita de nada-,

me sabes
a piel con hojuelas y miel.

A mérmelada de fresa,
a piel,
a cariño,
a mimo,
a recuerdo de cuero y de nuevo a tu piel,
a jalea de fresa,
a dolor en la sombra,
a madrazo en el alma,
en la mía y la tuya,
a cinismo prudente,
a remembranza,
a recuerdo
me sabes a cuerdo, me sabes a ti…



Due® 16 Dic 08

lunes, 24 de noviembre de 2008

No lo necesito...


...¿qué me quieras?, no me importa,
ni me importa la historia que en tus labios
y en tu piel con recuerdos has escrito,


¿qué me ames?, no lo necesito,
ni me incumbe si tu corazón
disimula discordancias forasteras,


no preciso que me quieras,
la necesidad que tengo, amor de amarte,
es tan sólo necedad de éste corazón amante.


Due 21 nov 08

martes, 28 de octubre de 2008

Eres tanto...


te conozco de toda la vida,
vida que me sigue sabiendo a suspiro,
quiero más,
más vida para terminar de conocerte.
Aún me falta mirar cómo rascas tu nariz
cuando en la lejanía te roza el viento
cual si fuera el alma de mi aliento.
Aún no sé lo que se siente
estar de frente cual espejo mientras
peinas tu cabello y despeinas la mirada enamorada.
Siento que me falta atarme a tu espalda
y sentir que me la prestas cuando ajustas la bufanda.

Quiero mirar tus pies desnudos
caminar sobre mis huellas
y si sientes que valen la pena
te subas en mis zapatos
para reír un poco como un par de locos
mientras damos juntos unos pasos.

Siento que te quiero de toda la vida,
desde antes de mis sueños,
de mis verbos que te nombran,
de mis versos,
en mis sueños,
en la brisa que me dice que suspiras,
en el viento que me encela cuando te acaricia,
en el ruido, en el silencio,
en la humedad de tu pecho cansado
de tenerme y repetirme.

¡Sí!, sé que te conozco desde antes,
de toda la vida,
vida que es tuya desde el día que se me perdió
entre tus miradas la tristeza,
desde el día que con tu aliento
embargaste mis pesares,
desde el día que descubrí
que eres tanto que por mucho
que te tenga, poco te conozco…


Due® 28 oct 08

lunes, 13 de octubre de 2008

Ni tú ni yo....


¡no!, no eras tú,
ni tu lánguido semblante de puta mal pagada,
ni yo con la necia disfunción que me corría
desde la lengua hasta tu hambre,
ni tu ombligo,
ni mis ganas
ni la borra de pelusa huérfana de amores,
ni las lagañas que adornaban tus pestañas,

¡no!, no eras tú ni yo,
ni la triste alcoholemia íntima que compartíamos,
ni las mañanas solitarias de tus manos en las mías,
ni tus besos mudos,
ni mis labios secos,
ni las sábanas manchadas con los jugos tempraneros,

no eras tú, ni yo,
¡vamos!, ni tus ojos ni los míos húmedos de llanto,
ni tu rostro mal pagado,
ni mis ganas que morían a tu lado,
no era yo, y creo que tú tampoco,
ni el presente que matábamos a golpes de olvido,

-no te fijes-, no eras puta,
ni lánguida,
ni tu semblante se adornaba de lagañas,
¡yo te amaba!,
pero nunca pude manejarme con cordura,
te perdono, aún te amo ¿me perdonas?


Due® Octubre 08

sábado, 4 de octubre de 2008

Lunar...


Hubo un punto que se negó a ser línea,
vivía abajo a la izquierda de los labios.
Punto soñador y disidente, que se negaba
a ser borrado por los afeites del olvido.

Reclamaba su derecho a ser lo que soñaba
y no a vivir como siempre lo miraban.
¡No soy punto! –Reclamaba-, no me cubran
de los ojos que me miran.

Soy pasión que algún día se colgara
de alguna boca, soy delirio en la humedad
de otros labios. ¡Soy lunar y no un punto!,
mi Señor no es la geometría.

Tal vez pertenezca
a la lujuria, o tal vez,
simplemente a los ojos del amor.


Due® 11 feb 08

viernes, 3 de octubre de 2008

Sin tu verbo...


Me alejé un día de mañana,
era una tarde de julio,
tal vez para ti ya era tarde,
para mi sólo era julio,

me llevé tu cintura debajo del brazo
aún después de tanto me brilla en la cama,
en almohada,
en la memoria,
-en la carne-
y en las tarde de cada año,
en cada tarde solitaria de éste julio,
y del otro…
y del que viene,

no te cambié por el futuro,
-pero ya ves-,
contigo de poesía ni una palabra,
contigo el verbo era mudo
y la poesía sólo mi rutina en carnes solitaria,
en las tardes eras sólo meses pasajeros,
y un poco de nada en los tiempos venideros,
era julio,
era tarde,
fuiste mi pasado aún en mi presente,
sólo una rutina,
solo, sólo en ruinas,
sólo julio,
sólo eras una en tu envidiable egolatría
y en muchas tardes,
sólo una mañana de encontrarme solo entre tus carnes,
vacío
solo sin mi julio,
ni mañanas,
ni mi despertar,
ni tú mudo amor entre los verbos,
ni tus muslos,
ni tu cara,
ni tus besos ni tu sexo,
ni el aroma de los años,
ni el engaño,
ni tu vida ni la mia
ni tus ojos -ay, tus ojos-....
sólo carne,
sólo sin tus miseros misterios,
sólo en julio,
solo en julio…

Due® 25septiembre 08

miércoles, 27 de agosto de 2008

Polvo de estrellas...


Tomé del armario mis falsas alas negras,
las de lujo –claro-, las que uso cuando sueño
que podría saltar constelaciones cual si fueran
solo charcos infinitos en donde navegan
mil doscientos veinticuatro veleritos
construidos con las hojas del papel
en donde están escritos los poemas nunca dichos,


agité con fuerza aquellas falsas alas negras
para que escurriera el polvo de estrellas
y también formar con ello ráfagas de viento
para simular suspiros que movieran,
de los charcos infinitos, a buen puerto,
el destino de los veleritos de papel escritos
con la tinta roja enamorada,

miré desde muy alto aquel desfile de poemas
que sorteaban infinitas olas de esperanzas,
y por un momento confundí al infinito
con los charcos llenos de estrellitas que tocaban
buenos puertos que con sentimiento derramaron
cristalinas lagrima de amor enamorado
que se confundieron con estrellas
despistándome en mi alto vuelo,

y cerré las falsas alas negras y caí en picada
hasta la puerta de mi armario,
despistado como estaba deshoje la libreta de poemas,
me busqué una playa inmensa a la orilla
de un charco infinito, me senté en mi memoria
y construí muchísimos veleros que navegan por los sueños
con tu nombre dibujado en su casco con polvito de estrellas.


Due® 27 ago 08

lunes, 18 de agosto de 2008

El tiempo no nos ha cambiado...






ya jamás escribo en tu presente, y no lo niego,
en mis sueños siempre hay un momento para tus recuerdos, algunas ocasiones tan cercanos y a la mano como lamparita de buró, otras veces tan lejanos como aquella lluvia tenue que acaricia la retina húmeda de mi memoria,

mis letras ya no están en tu presente
porque viven recordando tu pasado
-lo pasado-,
las promesas de loterías instantáneas
–Más suerte para la próxima, siga intentando-
tus mentiras que sabían a verdades -¡no!-
sabían mas crueles que verdades francas,
de esas que derrumban antes de crear historias.

Para no perder las buenas costumbres ya nunca te escribo,
ni me siento a fumar junto a la venta en las noches estrelladas
después del sexo de artificio, ya no te fumo ni me interesa
ser el escribano de tu pasado que recuerdo
mas por lo pesado que se siente tu recuerdo,
que el dolor de tu partida,

no he dejado de escribir,
no podría dejar de hacerlo como haces tú con lo que amas,
tú y yo bien sabemos de principios,
seguiré escribiendo lo pasado,
sólo que mis letras no serán decentes a tus ojos,
ya lo ves, el tiempo no nos ha cambiado,
tú sigues con tu vida, yo sigo solo y escribiendo.


Due® 24jul08

martes, 12 de agosto de 2008

Amor de papel...





Te encuentro serpenteado
entre las letras,
acentuando los escritos,
en la pluma y el papel,
en el aire y en mi pésima caligrafía.

En las lágrimas puntuales,
en el negro de la tinta,
en lo blanco del papel,
y en el fondo, en el fondo del tintero.

En el humo del cigarro,
en el cigarro mismo,
en la brasa que me abraza
-la piel de nuevo-,
y el papel que boto junto a mis sentidos.

En las letras,
en las frases,
en los dramas y comedias,
en la prosa descarada,
y en el la mermelada del papel de la poesía.

En mi mente que me miente que tú existes,
en los sentidos que razonan y te aman,
en el aire que respiro,
en el papel de novelero,
y en las hojas de papel donde te invento.



Due® 7 feb 08

lunes, 11 de agosto de 2008

Pluma blancas...



Te vi una tarde mirando el horizonte,
no se si en tu mirar nacía tímida la noche,
o es que tus ojos despojaban de la luz al día,

te vi una noche escuchando a la noche,
y el silencio se hizo eterno en el murmullo
fino de aquel viento generado
por el cuento, la poesía,
y la rima de un suspiro enamorado,

te vi a mi lado una mañana,
en tu aroma se retrataba la claridad de la alborada,
en tus ojos se encontraba la luz de mi horizonte,
y en la piel de tu espalda, la poesía, el cuento,
y las pluma blancas de las alas de un ángel.


Due® 7 mayo 08

La lluvia de mi alma...


Me gusta saber que me sueñas
vagando entre tus sueños;
en secreto tus suspiros
al oído me lo han dicho,

en aquel sueño de madrugada
me has contado que te gusta saber
que en el entrelazo de nuestras manos
el tiempo sin prisa se acomoda,
mirándome a los ojos
en un guiño cómplice lo he reconocido,

en ese vagar en lo profundo de tus sueños
me has pedido repetidas veces que me quede.
Y el ruido de la lluvia de mi alma con cariño
te despierta y te recuerda que yo,
solo soy el vago de tus sueños.


Due®

domingo, 4 de mayo de 2008

Cómo


Me faltan palabras
pero no sentimientos
para decirle sin penas ni dudas,
que ya pertenece a mi vida
a mi amor y mis sueños
con esa su bella pureza
que ya desde siempre rondaba
cada una de todas mis fantasías.
Cómo no decirle que le amo
si al ver su adorable sonrisa
en cada medialuna y sin importar
la distancia le dibujo en mi mente
historias y cuentos, poesías y versos.
Cómo no hacerle saber que le dedico
todo mi aliento y se lo encargo
al viento para que presto le llegue
a sus labios como cálido beso.
Cómo no hacerlo
si con la primera mirada,
-regalo de diosas y Dios-
me dijo quedito;
tu sueño se está cumpliendo.


Due® 4mayo09