martes, 29 de septiembre de 2009

Yo no sé nada...


Es que las horas lo saben y por ello se tornan tan solas,
se confabulan con la cama, las sabanas y la almohada,
se disfrazan en partículas minúsculamente vacías
que me llegan a cuentagotas –tic tac, tic tac-
el segundero se mueve y no amanece,
la cama se ensancha hasta la orilla
de tus mares que en calma me ahogan
mientras las sabanas pesan y pesan distancias
y el fiel de la balanza dice que ya no vuelan.
La almohada huele a ti
a sabiendas de que no huela anda,
el amanecer no llega, la vida no tiene mañana.
Y es que las horas son dueñas del tiempo;
tu recuerdo y la luz del mañana le siguen el juego,
yo te espero, las horas se saben eternas
y autónomas pasan calando los lagrimales,
la lluvia y la noche distraen al mañana,
las horas lo saben; tú no regresas, yo no sé nada.


Due® 1agosto09

5 comentarios:

E.P.E. dijo...

Un placer ser el primero en comentar sus letras, que siempre son exquisitas y deleitables.

Un abrazo.

Due® dijo...

Vaya, pues muchas gracias por tu visita, es un halago sin duda...mil gracias

Angel Valles C. dijo...

siempre es un placer recorrer tus letras. saludos

Noviembre dijo...

El final que le pusiste...

Beatriz dijo...

Sensitivos, profundos, hermosos... penetran hasta lo profundo del alma...
Un placer leerte.
Gracias por compartir
Mil besos de luz
. Bendiciones.