jueves, 18 de junio de 2009

Viceversa


¿Acaso el entregar la piel a tus caricias
no era sólo la materialización
de lo que con el alma me decías?.

Yo así lo creía corazón,
sin embargo ahora con éste tu cruel silencio
que se mete hasta en los huesos comprendo
que lo tuyo era sólo avidez de carne.
¿Para qué entonces jugaste con mi hambre?

Yo buscaba sexo cuando en mi camino te cruzaste,
tú dijiste; alma, vida amor es lo que busco,
y con delicadas oraciones adulaste mis sentidos
haciéndome creer que era amor lo que buscabas
y que era mi error buscar el sexo en la carne.

Ahora ve amor el daño que me hiciste
al hacer que me creyera de tus frases amorosas;
cambie lo que buscaba por tu amor, amor,
ese que tú engañando me dijiste que buscabas.

Y era más sencillo corazón,
de haber hablado con la voz de la verdad
el sexo hubiera sido el mismo,
no así el daño que engañando has dejado
ahora en mi sino.

Due® 18Junio09

2 comentarios:

E.P.E. dijo...

Bellas tus letras en las que el amor y el sexo no van siempre a la par, un placer pasar por tu blog.

un saludo

Due® dijo...

Mil gracias, un abrazo