sábado, 24 de enero de 2009

Sudores...


Bailan por la frente
y la espalda gotas de sudor
con temperatura incierta,
unas frías,
otras tibias
y otras más que hierven atrapadas
en la ropa intima.
Las del pecho se distraen
entre fragancias falsas que disfrazan
la humedad y el olor del sexo
deliciosamente retardado.
Las que nacen de los ojos…
se resbalan por el rostro,
humedecen las mejilla;
Esas son de otra temperatura,
son calor del corazón que las suelta
cual si fuera olla de presión
para no estallar
a destiempo en la pasión.
Otras son minúsculas,
apenas perceptible,
son vapor que nace del aliento,
de las boca,
del deseo,
del amor y las caricias que derriten
en la piel cualquier frontera,
-y unen-,
y lubrican lúdicas pasiones,
y bailan su temperatura incierta.
Bailan y se escurren
como hormigas locas
de un cuerpo al otro,
caen sobre la piel ajena
como aguacero,
regándola,
mojándola,
y urgiendo el calor del sexo…

Due® “j” 24 enero 09

1 comentario:

Angel Valles C. dijo...

simple vapor que salta del aliento..!
Un placerrecorrer tus leras poetas.
Cordial saludo
-angel